Por Nehemia Gordon

Traducido por Daniel ben-Immanuel (López)


El plural de majestad “Elohim” recibe el verbo y el adjetivo singular unas 2000 veces a lo largo del Tanáj. Sin embargo, en el libro de Génesis, hallamos tres pasajes en los que Dios habla en primera persona plural: “nosotros,” “nuestro” y “nuestra.” El primer pasaje trata de la creación de la humanidad, en el cual Dios declara:


Hagamos al hombre en nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, para que gobierne sobre los peces del mar y las aves de los cielos y los animales y sobre toda la tierra y sobre todas las cosas que se arrastran sobre la tierra. (Génesis 1:26)


¿Quién es éste que dice “hagamos” y “nuestra”? ¿Acaso Dios tiene múltiples personalidades? ¿Existe más de un Dios?


Inmediatamente antes de las palabras “Hagamos al hombre en nuestra imagen,” leemos vayómer elohim וַיֹּאמֶר אֱלֹהִים “Y dijo (él) Elohim.” El verbo vayómer, que significa “y dijo él” es singular, y esto comprueba que el que habla es un individuo singular. Si fuera Elohim una pluralidad, el versículo habría empezado con vayomrú elohim ( וימרו אלהים ) con el verbo plural vayomrú וַיֹּאמְרוּ lo cual indicaría: “Y Elohim dijeron”. La frase “Elohim dijo o habló” aparece unas cuarenta y cuatro veces a lo largo de las Escrituras Hebreas, y en cada ocasión dice: “Dios dijo/habló” con el verbo singular, y jamás “Dios dijeron/hablaron” con el verbo plural. Además, la frase “YHWH dijo/habló aparece 781 veces, y siempre dice: “él dijo/habló” con el verbo singular.


La palabra na‘aséh נַעֲשֶׂה significa “hagamos [al hombre]” y el prefijo na- נַ- indica “nos”. Del prefijo “nos” podríamos pensar que la humanidad fue creada por múltiples creadores. De igual manera , las palabras betsalménu kidmuténu “en nuestra imagen conforme a nuestra semejanza” llevan el sufijo -nu - נוּ al final de cada palabra, el cual indica “nuestro”. Podríamos pensar que “nuestra” imagen y “nuestra semejanza” se refiere a varios individuos con características similares, con las que la humanidad sería dotada. Sin embargo, cuando de hecho toma lugar la creación de la humanidad, el siguiente versículo dice: “Y creó(él) (vayivrá וַיִּבְרָא ) Elohim al hombre en Su imagen (betsalmó בְּצַלְמוֹ ), en la imagen de Elohim El lo creó” (Génesis 1:27). Así que el hombre no fue creado por el “nosotros” múltiple, sino por el Elohim individual solo, del cual dice: “El”. Ni tampoco fue el hombre creado en la imagen de un grupo múltiple de individuos, sino sólo en la imagen única de Elohim, al cual se le describe ser “la imagen de El,” o sea la imagen única de YHWH.


Si fuese Elohim una multiplicidad, el versículo diría: “Y crearon (vayivre’u ויִבראו ) Elohim al hombre en la imagen de ellos (betsalmám בְּצַלְמָם ), en la imagen de Elohim lo crearon ellos (bar’ú בָּרְאוּ )”. Ya que esto no es lo que dice la Escritura, debemos concluir una vez más que Elohim es un individuo singular.


La próxima vez que Dios habla en primera persona plural con “nosotros” es en la historia del huerto de Edén. Después de que Adán come de la fruta prohibida, Dios declara: “He aquí, el hombre a llegado a ser como uno de nosotros, conociendo el bien y el mal” (Génesis 3:22). No obstante esta referencia a “nosotros”, de nuevo hallamos que Dios es individuo singular. El mismo versículo empieza: “Y dijo (él) YHWH Elohim.” Si YHWH Elohim fuese pluralidad, el versículo se leería “Y dijeron (ellos) YHWH Elohim.” Además, después de que Dios explica la inquietud de que el Adán inmerecedor podría comer del Arbol de la Vida, leemos: “Y YHWH Elohim (El) lo envió del Huerto del Edén.” Es el solo individuo YHWH Elohim el que destierra a Adán del huerto, no el “nosotros” plural.


La tercera vez que aparece el “nosotros” divino es en la historia de la Torre de Babel. Al notar que la humanidad se encuentra en un estado de rebelión, Dios declara: “Bajemos y confundamos su lenguaje ahí.” (Génesis 11:7). La misma declaración empieza: “Y dijo (El) YHWH” (Génesis 11:6) lo cual indica que se trata de un solo individuo: YHWH. Y cuando Dios desciende a confundir los idiomas leemos: “Y esparciolos (El) YHWH de ahí por la faz de toda la tierra.” También en este pasaje, a YHWH se le menciona como individuo singular (“Dijo El”, “esparciolos El”).


El Nosotros Real (Plural Mayestático)


Si YHWH Elohim es un solo individuo, ¿por qué es que dice “nosotros” y “nuestra”? ¿Cómo puede un individuo singular hablar de sí mismo con el pronombre “nosotros”? Muchos idiomas tienen el fenómeno lingüístico en el cual el hablante se refiere a sí mismo con el plural denominado “plural mayestático.1” Esta práctica generalmente se considera señal de automagnificación, parecida al plural de majestad que se usa para magnificar sustantivos. El ejemplo más conocido de esto es la práctica de la familia real británica. La Reina Victoria de Inglaterra del siglo 19, cuando no le agradaba lo que le decían, solía decir: “We are not amused”, lo cual traducido al castellano significa “no le vemos la gracia,” en lugar del esperado: “no le veo la gracia.”2


En el castellano moderno, el nosotros real se utiliza en una variedad de contextos que no se relacionan con la realeza. Por ejemplo, en determinados tipos de oratoria y escritura formales, un orador o escritor puede utilizar “nosotros” con el fin de establecer un tono impersonal, o para evitar la repetición fatídica del “yo”.3 El español moderno también tiene el “nosotros modesto” por el cual la persona emplea el plural modesto cuando “no quiere darse importancia” como individuo.4 En algunos dialectos hispanos, se usa el “nosotros” en lugar de “tú” de manera informal, como cuando se pregunta por la salud de alguna persona a quién se le tiene afección, así: “¿Y, cómo estamos?5 Como vemos, el “nosotros” no siempre se usa en el sentido “real”, ya que se aplica a varios contextos sociales.


En épocas antiguas, el nosotros real no se limitaba al uso mayestático tampoco. Era usado por otras personas al dirigirle la palabra al rey en su “corte real.” Antiguamente un rey era atendido por multitud de asesores, ministros y siervos, a quienes se les denominaba “la corte real” o “el concejo real.” Daniel, al dirigirse al rey Nabucodonosor en la corte real de Babilonia, le dijo: “Este sueño y su interpretación diremos en la presencia del rey.” (Dan 2:36 ). El individuo singular Daniel se refiere a sí mismo en primera persona plural, porque ésta es la manera formal de alocución dentro de la corte real.


El compañero de Job, Bildad el suhita, se queja: “Por qué se nos ha considerado como animal, como estúpido en tus ojos?” (Job 18:3). Cuando Bildad dice: “nos” no se refiere a sí junto con sus compañeros. De ser así, hubiera dicho “Por qué se nos ha considerado como animales…?” El hecho de que Bildad se queja de que lo han considerado “animal” en singular comprueba de que sólo habla de sí mismo. Aunque Bildad no se encuentra en una corte real, utiliza el nosotros real porque participa de una audiencia parecida a una corte real. Antes de ser probado por Dios, Job había sido un noble de la localidad, con grandes riquezas (Job 1:3). Tras haberlo perdido todo, Job se sentó en el suelo, rodeado de sus compañeros que vinieron a consolarlo y darle consejos (Job 2:11-13). Los compañeros de Job se dispusieron a darle largos discursos floreados, llenos de consejos, al estilo en el que los cortesanos se dirigirían al rey en su corte real. Como resultado, ocasionalmente recurren al uso del nosotros real. En ambos de los ejemplos anteriores, el hablante le dirige la palabra a una corte real o algún foro similar. En este contexto, emplean el nosotros real al estilo de la corte real, de manera similar a la que se utiliza en determinados tipos de oratoria y escritura castellana (ver arriba). Vale la pena señalar que el nosotros real era usado de manera errabunda en la época bíblica. Así, cuando Daniel le dirige la palabra a la corte real en otra ocasión, dice: “Yo” (p.ej. Dan 5:7). Es parecido a la reina Isabel de Inglaterra, que hoy día sólo se refiere a sí misma con “nos” en ocasiones muy infrecuentes.6


Otro ejemplo del nosotros real se encuentra en las palabras de Acab, rey de Israel. Acab había planeado una invasión de Aram, y reunió 400 profetas para que le dijeran lo victorioso que sería. Sentado en su trono real y su asamblea de cortesanos, Acab le preguntó a los 400 profetas: “¿Iremos a la guerra a la altiplanicie de Galaad, o me estaré quieto?” (2Chr 18:5). ¡Al hablar en su corte real, el rey libremente alterna entre el nos real y el “yo” normal! Los 400 profetas le responden a Acab como a rey singular: “Sube, porque Dios lo entregará en mano del rey.” (2Chr 18:5). A pesar de que Acab usó el nosotros real, éste no fue transformado misteriosamente en una multiplicidad de personalidades, y sus 400 profetas falsos le hablan naturalmente como rey individual singular.


El Consejo Celestial


Si los antiguos usaban el nosotros real como estilo formal de alocución al hablar en una corte o consejo real, ¿a quién le dirige la palabra YHWH cuando dice: “Hagamos al hombre en nuestra imagen”? ¿Acaso YHWH tiene consejo real? ¿Se molestaría el todopoderoso Creador en avisarle a sus creaciones lo que se propone hacer antes de hacerlo? Las Escrituras nos informan que YHWH es rey sabio y al igual que un rey humano, le informa a sus súbditos lo que está por hacer. Por eso leemos: “no hará nada el Señor YHWH sin que haya revelado su consejo (sod סוֹד ) a sus siervos los profetas.” (Amós 3:7). La palabra hebrea sod סוֹד “consejo” significa literalmente un agrupamiento de personas, como p.ej.: una asamblea o congregación, como en el versículo “En su consejo (sod (סוֹד no entre mi alma, ni mi honor se junte con su congregación” (Génesis 49:6). Por extensión, sod סוֹד también significa asamblea de asesores, como en el versículo “Los planes son frustrados sin consejo (sod סוֹד ), mas en la abundancia de consejeros tienen éxito.” (Prov 15:22). En este último versículo, la palabra hebrea sod סוֹד se refiere a la junta de consejeros misma, y apenas indirectamente a la asesoría que dan.


Cuando leemos en Amos que YHWH revela Su sod a los profetas, lo que significa es que les hace conocer las deliberaciones secretas que tomaron lugar en el consejo celestial. Es el conocimiento de estas deliberaciones de los cuales se dice que los falsos profetas carecen, como leemos en Jeremías: “Porque ¿quién estuvo en el consejo de YHWH (sod YHWH סוֹד יְהוָה ) y vio y oyó su palabra? ¿Quién de ellos estuvo atento a su palabra y la oyó?” (Jer 23:18). El verdadero profeta tiene conocimiento de las deliberaciones que toman lugar en el “consejo de YHWH” mientras que el falso profeta carece de este conocimiento. Leemos más adelante en el mismo pasaje, “(21) No envié yo aquellos profetas, … y no les hablé, mas ellos profetizaron. (22) Pero si ellos han estado en mi consejo (sod סוֹד ), que anuncien mis palabras a mi pueblo, para que vuelvan de su mal camino y de la maldad de sus acciones.” (Jer 23:21-22). De nuevo vemos que los falsos profetas no pueden hablar la palabra de YHWH, porque no conocen las deliberaciones que tomaron lugar en su consejo celestial.


¿Qué es el sod, el consejo de YHWH? A lo largo de las Escrituras Hebreas hallamos que se dice que YHWH está rodeado de una gran multitud de ángeles. Por ejemplo, en una visión, Daniel ve a YHWH sentado como rey, rodeado de un séquito de millones:


(9) … y se sentó un Anciano de días, su vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia, su trono llamas de fuego y sus ruedas fuego ardiente. (10) Un río de fuego fluía y salía delante de él; un millón lo atendía y cien millones estaban delante de él. El juicio empezó y los libros fueron abiertos. (Daniel 7:9-10)


En la visión de Daniel, YHWH fue descrito como rey poderoso con un gran consejo de cortesanos. YHWH se sienta como rey sabio en juicio (Prov 20:8; 29:14; 1Rey 3:28; 2Sam 15:2). Los cortesanos le sirven a YHWH de consejo real de asesores y entre otras cosas, guardan expedientes.


Otra descripción del consejo celestial puede ser hallado en la visión de Mijayaju ben Yimlá. Mijayaju (Micaías) fue llamado para asesorar a Acab, Rey de Israel sobre si debería aplazar su invasión de Aram. Ya hemos visto que Acab reunió 400 profetas, los cuales todos le dijeron que sería victorioso en esta invasión. Sin embargo, un solitario profeta, Mijayaju ben Yimla, le informó al rey que moriría en batalla, y que los otros profetas habían sido engañados por un espíritu falso de profecía. Mijayaju explica cómo este falso espíritu de profecía llegó a infectar a los profetas de Acab:


(19) Entonces él dijo: Oye, pues, la palabra de YHWH: Yo vi a YHWH sentado en su trono, y todo el ejército de los cielos de pié a su derecha y a su izquierda. (20) Y YHWH dijo: ¿Quién tentará a Acab, para que suba y caiga en la altiplanicie de Galaad? Y uno decía de una manera, y otro decía de otra. (21) Y salió un espíritu y se puso delante de YHWH y dijo: Yo lo tentaré. Y YHWH le dijo: ¿De qué manera? (22) Y él dijo: Yo saldré, y seré espíritu de mentira en boca de todos sus profetas. Y él dijo: Tentarás y tendrás éxito. Ve y hazlo así.” (1Rey 22:19-22).


En la visión de Mijayaju, YHWH se sienta como rey en su trono, rodeado por su consejo real, que consiste de “todo el ejército del cielo.” El “ejército del cielo” se compone de los ángeles, como en el verso: “¡Alabadle, todos sus ángeles! ¡Alabadle todos sus ejércitos! (Sal 148:2). YHWH consulta a sus ángeles del mismo modo que un rey de carne y hueso consultaría a los miembros de su consejo real. Los ángeles hicieron varias propuestas (“Y uno decía de una manera y otro decía de otra.”). Finalmente un “espíritu” se presenta y propone ser espíritu de mentira en boca de los profetas de Acab. YHWH acepta su propuesta y le ordena al espíritu llevar a cabo la misión.


En el libro de Job aparece otra descripción del consejo celestial. Ahí leemos: “Un día vinieron a presentarse delante de YHWH los hijos de Dios.” (Job 1:6; 2:1). Lo que sigue es una deliberación entre YHWH y un ángel satánico, parecido a lo que tomó lugar en la visión de Mijayaju entre YHWH y el espíritu de falsa profecía.


Los “hijos de Dios” que integran los miembros de la corte celestial son los ángeles. Los ángeles son llamados “hijos de Dios” porque son santos como los mensajeros elegidos de YHWH. También los Israelitas son llamados “hijos de Dios” como leemos en Deuteronomio:


(1) Sois hijos de YHWH vuestro Dios; no os cortaréis, ni os raparéis lugar de vuestra cabeza por los muertos. (2) Porque eres pueblo santo para YHWH tu Dios, y YHWH te ha elegido para serle pueblo elegido de entre todas las naciones sobre la faz de la tierra. (Deut 14:1-2).


A Israel le es prohibido participar de las costumbres paganas del luto, porque son “hijos de YHWH,” lo cual significa que son “nación santa para YHWH,” “nación elegida.” Así que, ser “hijo de Dios” sencillamente significa ser santo, elegido por Dios.


A los ángeles se les llama “hijos de Dios” en Job, porque ellos también son ‘elegidos’ y ‘santos’. Es más, uno de los términos bíblicos que significa ángel es qadosh קָדוֹשׁ “santo”.7


La expresión “santos” se usa para referirse a los ángeles del consejo celestial en Sal. 89:6: “Que tu maravilla, o YHWH, sea proclamada en el cielo; y tu fidelidad en la congregación de los santos.” (Sal 89:6). Esta “congregación de santos” קְהַל קְדֹשִׁים de Ps 89:6 también es llamada “hijos de Dios” (benei elim בְנֵי אֵלִים )” (Sal 89:7) y el gran consejo (sod סוֹד ) de santos” (Ps 89:8).


El “Nosotros” Divino


Hemos visto que reyes y cortesanos usan el nosotros real en sus alocuciones formales en el consejo real. También hemos visto que se le describe a YHWH rodeado por un consejo celestial de ángeles. En el capítulo seis de Isaías hallamos que YHWH usa el nosotros real al dirigirse al consejo celestial. En la visión de Isaías, éste ve a YHWH sobre su trono, rodeado por el concilio celestial de ángeles:


(1) En el año que murió Uziyaju, vi al Señor sentado en un trono, alto y elevado, y el borde de su vestido llenaba el santuario. (2) Ardientes (serafines) de pie sobre él, cada uno con seis alas, con dos se cubre el rostro, con dos sus piernas y con dos vuela. (3) Y uno llamaba al otro y decía: ‘Santo, santo, santo es YHWH de los ejércitos, la tierra entera está llena de su gloria… (8) Y oí la voz del Señor decir: “¿A quién enviaré y quién irá por nosotros? Y yo dije: “¡Aquí estoy, envíame a mí! Y El me dijo: “Ve y dile a este pueblo” (Isa. 6:1-3,8-9)


YHWH está sentado en su trono como rey del universo entero, rodeado de sus ángeles ardientes. Como en la visión de Mijayaju, YHWH se dirige a sus cortesanos y les pregunta a quién ha de enviar a la misión divina. Al hablarle al consejo celestial, YHWH libremente alterna entre “Yo” y el nosotros real, ¡incluso en el medio de una sola frase! YHWH dice: “¿A quién enviaré (yo), y quién irá por nosotros?” Esto nos recuerda de la pregunta de Acab para su consejo real: “Iremos a la altiplanicie de Galaad a la guerra, o me detendré aquí?” (2Chr 18:5). Tanto YHWH como Acab libremente alternan en el “yo” y el nosotros real al dirigirse al consejo real o celestial.


El Nosotros Real en Génesis 


Cuando YHWH dice en Génesis 3:26, “Hagamos al hombre en nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza,” le habla también al consejo celestial de ángeles. Lo mismo es cierto cuando dice: “He aquí, el hombre ha llegado a ser como uno de nosotros, conociendo el bien y el mal.” (Génesis 3:22) y “Bajemos y confundamos su idioma ahí.” (Génesis 11:7). En las tres ocasiones, YHWH le habla a su consejo celestial de ángeles, como lo hizo en las visiones de Mijayaju e Isaías, y en el libro de Job. De esto mismo es que se trata en el versículo: “El Señor YHWH no hace nada sin que se lo haya revelado su consejo (sod סוֹד ) a sus siervos los profetas.” (Amós 3:7). De esto vemos que las acciones de YHWH son deliberadas en su consejo celestial de ángeles. El uso del nosotros real es sencillamente un estilo formal de alocución utilizada al hablar ante tal consejo. Puede ser usado libremente por reyes y cortesanos, pero eso no da a entender que el rey o el cortesano es una multiplicidad. Daniel, Bildad, y Acab hablaron de esta manera, a pesar de que cada uno era individuo singular con personalidad singular. YHWH, el rey del universo entero, también habla de esta manera ante su consejo celestial de ángeles. Sin embargo, cuando YHWH actúa, siempre es como individuo singular. Así, en el primer pasaje de “nosotros” hallamos que “Y Elohim creó (él) al hombre en su (masc. sing.) imagen, y no “Elohim crearon (ellos) al hombre en la imagen de ellos.” En el segundo pasaje encontramos: “Y YHWH Elohim lo envió (él) del huerto del Edén” y no “Y YHWH Elohim lo enviaron (ellos) del huerto del Edén.” Finalmente en el tercer pasaje de “nosotros” hallamos que: “Y YHWH los esparció (él) de ahí sobre la faz de la tierra entera” y no “Y YHWH los esparcieron (ellos) sobre la faz de la tierra entera.” Aunque YHWH presentó estas acciones a deliberación en el consejo celestial, a la hora de llevarlas a cabo, dice que YHWH las hizo solo, porque YHWH es el único amo de toda la creación, como está escrito: 


“(5) Yo soy YHWH y no hay otro; aparte de mí no hay dioses; Te he ceñido aunque no me conocías. (6) Para que sepan desde donde nace el sol hasta donde se pone que no hay ninguno aparte de mí; Yo soy YHWH y no hay otro. (7) El que forma la luz y crea la oscuridad, el que hace la paz y crea el mal; Yo YHWH hago todas estas cosas.” (Isa. 45:5-7)


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1 Ver Diccionario de la Lengua Española, Real Academia Española, Vigésimo Segunda Edición: plural mayestático - 1. m. Gram. plural del pronombre personal de primera persona, o de la flexión verbal correspondiente, empleado en vez del singular para expresar la autoridad y dignidad de reyes, papas, etc.  


2 Debemos enfatizar que nos referimos a la primera persona plural “nos”, “nosotros”, “nuestro”. Esto no se debe confundir con la referencia a sí mismo en la tercera persona singular, la cual podría usar un rey al decir “al rey no le cae en gracia.” En el hebreo bíblico, la gente comúnmente hablaba de sí misma en tercera persona, sin tratar de magnificarse. Por ejemplo, cuando Bil’am declara su visión, dice así: “Dice Bil’am hijo de Be’or, y dice el varón de ojos abiertos” (Nu 24:3). 


3 Ver Diccionario de la Lengua Española, Real Academia Española, Vigésimo Segunda Edición: plural de modestia.1. m. Gram. plural del pronombre personal de primera persona, o de la flexión verbal correspondiente, empleado en vez del singular cuando alguien quiere no darse importancia. 


4 Ver nota anterior. 


 5 Ver Diccionario de la Lengua Española, Real Academia Española, Vigésimo Segunda Edición: plural sociativo. 1. adj. Gram. Tradicionalmente, el que en la lengua convencional se usa para dirigirse al oyente o a los oyentes implicando al hablante de forma afectiva; p. ej., ¿Qué tal estamos? 


6 Ver el vocablo ‘we’ en el : New Fowler's Modern English Usage, H.W. Fowler and R.W. Burchfield, Clarendon Press, Oxford 1998.


Daniel ve un angel en una visión, al cual describe como un “santo” (Daniel 8:13). En el sueño de Nabucodonosor, éste ve “un angel y un santo bajando del cielo” (Daniel 4:10 ). La frase “un angel y un santo” es un ejemplo del recurso estilístico “endíadis,” en el cual “dos son uno,” donde dos palabras se refieren a la misma cosa. Esto significa que “angel” y “santo” tienen la función de sinónimos en este contexto. Los términos “angel” e “hijo de Dios” también se usan de manera sinónima. Cuando Nabucodonosor lanza los tres compañeros de Daniel al foso ardiente, se sorprende al ver la cuarta persona en el horno con ellos. El explica que la apariencia del cuarto es como la de un hijo de Dios (bar elajin בַר אֱלָהִין )” (Daniel 3:25 ). Unos pocos versículos más adelante, Nabucodonosor declara: “Bendito sea el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su angel (malajeh מַלְאֲכֵהּ ) y libró a sus siervos que confiaron en él.” (Daniel 3:28 ). Así, cuando Nabucodonosor ve un hombre con la apariencia de un “hijo de Dios,” él sabe que se trata de un “angel” (maláj מַלְאָךְ ) de Dios.